Ministerio del Usuario
40. Andamios intangibles
ES CONOCIDO QUE Miguel Ángel Buonarroti debió construir un sistema de andamios para poder pintar la Capilla Sixtina.

Lo que no es tan conocido es que dicho sistema de andamios fue diseñado por el mismo Miguel Ángel luego que otros expertos fallaran en el intento o propusieran soluciones que dañaban el techo de la Capilla (el mismo lienzo en el que Miguel Ángel desarrollaría su obra).
En rigor de verdad, el diseño y la construcción de los andamios fue un proyecto en sí mismo. Plagado de desafíos, necesidad de recursos y presiones de los mecenas de Miguel Ángel que no podían calmar su ansiedad de ver la obra terminada.
Tan complejo y sofisticado era el sistema de andamios construido para la pintura original que, durante siglos, fue imposible reconstruirlo para mantener y restaurar las pinturas.
De la misma manera, no es posible construir un arco sin el andamio que lo soporte.
Necesitas andamios para construir un edificio, pero el edificio no son los andamios.
Los andamios ofrecen la estructura para poder acceder a lugares que son, de otra manera, inaccesibles.
Hacen posible su construcción.
De la misma manera: los flujos, los wireframes, los prototipos y tantas otras piezas intermedias de los proyectos deben contribuir a que podamos acceder ahí donde el producto es necesario.
Deben ayudarnos a moldearlo, a construirlo.
Así como los andamios son indispensables, igualmente indispensable es la necesidad de mostrar a los sponsors el valor de los andamios. Los sponsors suelen sufrir presión de distintos stakeholders que los urge a ver el producto disponible inmediatamente, sin dilaciones, sin subproductos, sólo el producto y si es posible: sólo el beneficio que se espera del producto.
Dicha urgencia no convierte a los sponsors en insensibles del trabajo del “artista”, incultos que no aprecian el “arte” o ignorantes que no conocen el proceso de desarrollo de productos centrados en los usuarios.
¿Cómo se resuelve el dilema? Comunicando el valor de los “andamios”. Aportando racionales que informen el ahorro que producen los “andamios”. Demostrando por qué nuestros “andamios” son parte necesaria del producto. En esta línea, contamos con una ventaja por sobre los andamios reales. Nuestros “andamios” pueden servirnos para múltiples proyectos al mismo tiempo (prototipos, UI kits, archivos digitales, etc.).
Son “andamios” que nos enseñan y nos aportan valor que debe ser absorbido proyecto tras proyecto, incrementando nuestro conocimiento, reduciendo tiempos de diseño y desarrollo.