Ministerio del Usuario
55. El tren y la carga
UNA START-UP DEBE FOCALIZARSE EN construir un producto que resuelva un problema concreto, para un usuario determinado en un contexto definido. Esa es la “carga”. En esta etapa, la carga puede llegar como sea. Y está bien que así sea.

Luego de haber logrado eso, la compañía debe enfocarse en construir un proceso confiable, predecible, ágil (a veces rápido) y que contemple a toda la organización. Ese es el “tren”.
- La carga es el producto.
- El tren es el proceso.
La carga es importante. De hecho, es lo más importante al comienzo. Y puede llegar al usuario como sean. Con tren o sin tren.
El tren es vital para lograr que la compañía escale e innove de manera constante con una carga relevante.
La inteligencia de un área de producto está en definir la carga, pero mucho más, en definir la frecuencia del tren, el tamaño y la cantidad de los vagones, las estaciones en las que se detiene y la velocidad a la que circula.
El manejo de esas variables es lo que, finalmente, determina la calidad del producto, su alcance, la inclusión de otras áreas de la compañía, la incidencia de la innovación, etc.
Enfocarse en el tren cuando eres una start-up, es peligroso.
Pensar sólo en la carga cuando debes escalar, es fatal.
Esto es así porque:
- Los procesos garantizan la sobrevida de la compañía más allá de las personas.
- Los procesos se pueden medir.
- Los procesos se pueden mejorar.
- Los usuarios no premian al mejor producto, sino a las organizaciones que satisfacen mejor sus necesidades.