Ministerio del Usuario
69. Impacto vs. Probabilidad
QUE ALGO “CASI” NO PUEDA SUCEDER, no implica que no pueda sacarte del juego.

Utilizamos la frase: “Esto es muy raro que suceda” para expresar “en realidad no debiéramos preocuparnos por esto” sin preguntarnos “¿Qué impacto tendría si sucediera?”.
Muchas veces, cuando algo afecta negativamente a la organización, nos preguntamos: ¿Cómo pudo haber pasado? ¿Cómo no lo vimos venir?
¿Y si en verdad se vio venir, pero lo ignoramos?
La trampa es que nuestros sesgos suelen focalizarnos en la probabilidad de ocurrencia cuando identificamos que el impacto potencial es considerable, pero el esfuerzo para minimizarlo es alto. Elegimos no pagar el costo de minimizar el riesgo, relativizando su impacto potencial sólo porque la probabilidad de ocurrencia es baja. Es decir: mezclamos todo para justificar una excusa.
Algunas cosas que podemos hacer siempre que identifiquemos esta situación en la mesa de trabajo:
- Exponer el asunto
- Diferenciar y ayudar a diferenciar las tres variables
- Entender que el impacto potencial puede minimizarse a través de acciones concretas, nunca de casualidad.